El martes me pongo una remerita nueva, muy bonita y sentadora. Me creo una bomba, pero cuando llego a la oficina mi compañera me hace notar que llevo colgando en la espalda la tarjeta de la marca, de proporciones considerables.
El miércoles, de camino también a la oficina, veo un chico con el sweater muy notoriamente al reves. Tiene la etiqueta de Yves Saint Laurent en la nuca. Pienso en decirle algo, él cruza de calle, lo miro, pero se me aleja, él vuelve a mirar, y creo que empieza a pensar que le estoy insinuando algo. Yo sólo quiero salvarlo del ridículo. Cuando empiezo a acelerar el paso para alcanzarlo y avisarle, me miro el saco y me doy cuenta de que yo también lo tengo al revés.
La pregunta es: ¿algún día llegaré despierta a la oficina?
viernes, 12 de septiembre de 2008
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Un recreito
Le propongo que por estos meses pongamos la pareja en "stand by". ¿Qué es stand by para vos? "Estar juntos, pero no esperar nada del otro". En febrero, cuando cada uno termine con su tesis, sus últimas materias, sus cuentos, sus fotos, nos volvemos a encontrar.
yo creo que es perfectamente posible.
yo creo que es perfectamente posible.
lunes, 8 de septiembre de 2008
La celebración
¡yo te avisé! es el cumpleaños mas largo del mundo. Tengo tanta energía que traigo la torta, me apago la luz, me canto y me aplaudo.
Más tarde, cuando algunos invitados ya se retiraron y los restos del sushi se empiezan a poner feítos sobre la mesa, mis amigas me piden, como tantas otras veces, que saque la Gran Caja de los Recuerdos. de alguna manera, me convertí en la protectora de nuestra memoria colectiva. tengo muchísimas fotos de Bariloche, agendas, cartas, entradas de boliches, papelitos con machetes.
Desparramo los álbumes de fotos sobre la mesa y al grito de "esto es prehistórico" abro mi Citanova bordó año 1993. leemos algunas entradas, nos reímos con los miles de Amadeos que hacíamos por día -ese juegito para saber con qué chico te tocaba matrimonio, con cuál amistad, con cuál deseo y así- y con las cartas de amor que nunca jamás mandábamos pero nos contentabamos con escribir. una amiga se entretiene leyendo y en un momento me dice "mirá, 25 de agosto de 1993. el día exacto en que cumplías la mitad de años que ahora".
Leo.
Cumplo 15 (¡que grande!)
No fui al colegio (ni a la mañana ni a la tarde). me levanté a las 12.30. después vino maría (charla) y luego se sumó olivia. se fueron a la tarde. me quede escuchando a los abuelos. vi jugate. vino marina (comprar guns). la tía me regaló una camisa y un sweater, mamá una guitarra. vinieron todos a comer, llamó pablo desde viedma. buenas y malas noticias. la pasé re bien. tiramos de la cintita. fotos.
Más tarde, cuando algunos invitados ya se retiraron y los restos del sushi se empiezan a poner feítos sobre la mesa, mis amigas me piden, como tantas otras veces, que saque la Gran Caja de los Recuerdos. de alguna manera, me convertí en la protectora de nuestra memoria colectiva. tengo muchísimas fotos de Bariloche, agendas, cartas, entradas de boliches, papelitos con machetes.
Desparramo los álbumes de fotos sobre la mesa y al grito de "esto es prehistórico" abro mi Citanova bordó año 1993. leemos algunas entradas, nos reímos con los miles de Amadeos que hacíamos por día -ese juegito para saber con qué chico te tocaba matrimonio, con cuál amistad, con cuál deseo y así- y con las cartas de amor que nunca jamás mandábamos pero nos contentabamos con escribir. una amiga se entretiene leyendo y en un momento me dice "mirá, 25 de agosto de 1993. el día exacto en que cumplías la mitad de años que ahora".
Leo.
Cumplo 15 (¡que grande!)
No fui al colegio (ni a la mañana ni a la tarde). me levanté a las 12.30. después vino maría (charla) y luego se sumó olivia. se fueron a la tarde. me quede escuchando a los abuelos. vi jugate. vino marina (comprar guns). la tía me regaló una camisa y un sweater, mamá una guitarra. vinieron todos a comer, llamó pablo desde viedma. buenas y malas noticias. la pasé re bien. tiramos de la cintita. fotos.
jueves, 4 de septiembre de 2008
lunes, 1 de septiembre de 2008
Ukelele
O me ve gorda. O me quiere mucho. O las dos cosas. Siete y media de la tarde de un sábado, me arrastro al gimanasio sabiendo que en media hora cierran. Entro a la sala de musculación y los profes lindos me miran con odio porque ya están acomodando las pesitas para huir. Me subo a una bici y pedaleo 20 minutos, hago un gran esfuerzo porque preferiría estar tirada en la cama leyendo cuentos de McCullers, Lorrie Moore y hasta la revista Luz, para qué mentir. A las 8 y 10 estoy de vuelta en casa.
Él: Así no funciona. No vas nunca al gimnasio y cuando vas, volvés enseguida.
Yo: Es que ya estaba cerrando- me excuso
Él: Bueno, entonces, ponete de nuevo las zapatillas y andá a correr una hora.
Suena a orden y no tengo tiempo de rebelarme. Cumplo sin chistar. Me vuelvo a calzar y sólo le pido que me preste el mp3. Me gusta su música.
Salgo corriendo por Córdoba hacia la plaza más fea de la ciudad. Con los auriculares puestos y en remera a pesar de los 7 grados. El frío me hace dar cuenta de que estoy viva y escuchar está canción con el volumen al máximo, también.
Él: Así no funciona. No vas nunca al gimnasio y cuando vas, volvés enseguida.
Yo: Es que ya estaba cerrando- me excuso
Él: Bueno, entonces, ponete de nuevo las zapatillas y andá a correr una hora.
Suena a orden y no tengo tiempo de rebelarme. Cumplo sin chistar. Me vuelvo a calzar y sólo le pido que me preste el mp3. Me gusta su música.
Salgo corriendo por Córdoba hacia la plaza más fea de la ciudad. Con los auriculares puestos y en remera a pesar de los 7 grados. El frío me hace dar cuenta de que estoy viva y escuchar está canción con el volumen al máximo, también.
viernes, 29 de agosto de 2008
Masimenos
de repente, todo tengo que escribirlo en formato lista.
buenas cosas de la semana:
-los tres libros que me regalaron mis compañeritas de taller (Mc Cullers, Bizzio y Casas)
-el fernetcola de Acabar
-la fainazeta de El mazacote
-quedarme anoche en casa después de cuatro días de estar comiendo afuera
malas cosas de la semana
-los idas y vueltas con la organización del cumple
-problemas de comunicación con mío marito
-que las maestras de renata piensen que soy un madre desastre porque un día me olvido el uniforme y al otro día la mochila
buenas cosas de la semana:
-los tres libros que me regalaron mis compañeritas de taller (Mc Cullers, Bizzio y Casas)
-el fernetcola de Acabar
-la fainazeta de El mazacote
-quedarme anoche en casa después de cuatro días de estar comiendo afuera
malas cosas de la semana
-los idas y vueltas con la organización del cumple
-problemas de comunicación con mío marito
-que las maestras de renata piensen que soy un madre desastre porque un día me olvido el uniforme y al otro día la mochila
martes, 26 de agosto de 2008
Me hincha las bolas
los blogs que sólo admiten lectores invitados (y que no me invitan)
los blogs que no tienen fondo blanco
los blogs en los que va cambiando el tamaño de la letra
los blogs en los que usan varios colores para la tipografía
los blogs que no tienen fondo blanco
los blogs en los que va cambiando el tamaño de la letra
los blogs en los que usan varios colores para la tipografía
25/08
Luego de un día muy agotador, llegué a casa, me saqué las botas y escuché los mensajes. El primero de todos decía:
Este es un mensaje para Cecilia. La molestamos de pizzerias La Continental para recordarle que por su cumpleaños con una compra mínima de 7 pesos que realice le enviamos una muzzarella sin cargo. Si lo quiere solicitar, comuniquese a...
Este es un mensaje para Cecilia. La molestamos de pizzerias La Continental para recordarle que por su cumpleaños con una compra mínima de 7 pesos que realice le enviamos una muzzarella sin cargo. Si lo quiere solicitar, comuniquese a...
lunes, 25 de agosto de 2008
Ahora sí
Están ante una mujer de 30 años.
¿Qué como se siente? Genial. Y muy raro también. Casi fantástico.
***
Un saludo para mi mamá y mi papá que me criaron tan bien y con tanta libertad, a mi marido que me preparó un asadito con el vacío a punto y las mollejas más riquísimas del mundo, a mis hermanos que siempre me bajan a la tierra y me dicen pendeja pelotuda y nunca me hacen regalos, a mi hermana que es muy linda y muy valiente, al coro de primas más bonitas que me cantó el queloscumplásfeliz y vino corriendo a darme beso cuando dieron las doce, a todos los que me saludaron por mail, por mensaje, por teléfono, por facebook, etc, a mis amigas y compañeras de trabajo que me escuchan hace medio año romper las pelotas con el tema de los 30, a todos los lectores del blog que soportan desde hace medio año este gran monotema...
...y a todos los que me conocen
¿Qué como se siente? Genial. Y muy raro también. Casi fantástico.
***
Un saludo para mi mamá y mi papá que me criaron tan bien y con tanta libertad, a mi marido que me preparó un asadito con el vacío a punto y las mollejas más riquísimas del mundo, a mis hermanos que siempre me bajan a la tierra y me dicen pendeja pelotuda y nunca me hacen regalos, a mi hermana que es muy linda y muy valiente, al coro de primas más bonitas que me cantó el queloscumplásfeliz y vino corriendo a darme beso cuando dieron las doce, a todos los que me saludaron por mail, por mensaje, por teléfono, por facebook, etc, a mis amigas y compañeras de trabajo que me escuchan hace medio año romper las pelotas con el tema de los 30, a todos los lectores del blog que soportan desde hace medio año este gran monotema...
...y a todos los que me conocen
domingo, 24 de agosto de 2008
sábado, 23 de agosto de 2008
Todavía veinti
El impacto de los años puede medirse en el tiempo que te lleva tener una buena cara desde que te levantas. Cuando uno es adolescente, casi que despierta rozagante, nueva, con cara de biendormida. A medida que va pasando el tiempo no es tan fácil lograr un buen aspecto en tan corto tiempo (el tiempo entre que te levantás y te ves obligada a salir al mundo exterior) entonces tenés que recurrir a ayuda externa: tapaojeras, base liquida, un poco de rubor para reflejar un aspecto saludable. Esta ayuda externa va creciendo con los años, la base líquida se transforma en base sólida y después en revoque y el tapaojeras se usa para tapar algo más que ojeras. Luego llega un día, en que no importa cuanto maquillaje y cremas te eches encima, siempre parecerá que tuviste una mala noche.
jueves, 21 de agosto de 2008
No me cae
la gente muy susceptible
la gente que fuerza su simpatía
la gente que se ríe de sus propios chistes
la gente que se ríe exageradamente de los chistes de los demás
la gente que es simpática por escrito, pero no en persona
la gente paranoica, especialmente
la gente que se la pasa contando anécdotas
la gente que habla mucho de sus hijos
la gente que fuerza su simpatía
la gente que se ríe de sus propios chistes
la gente que se ríe exageradamente de los chistes de los demás
la gente que es simpática por escrito, pero no en persona
la gente paranoica, especialmente
la gente que se la pasa contando anécdotas
la gente que habla mucho de sus hijos
miércoles, 20 de agosto de 2008
Useful fact
Aunque se llame frappucino, Ice coffee o Capuchinice, no se dejen engañar: ¡es café frío!
martes, 19 de agosto de 2008
Sindical
En una de las mesas de afuera del Romario de fitz roy, ayer, mientras comíamos una grande mitad tomates secos mitad jamón y morrones, este señor me dijo: "Lo que pasa es que vos hacés una defensa casi sindical de las rubias. Y te aviso algo, por si no
sabés. En este mundo también hay morochas. Y no sólo eso: hay morochas lindas". Así, tajante y catégorico como es él, dio por terminada una discusión de la que también participó mi marido y en la que yo hice una defensa a ultranza de esta chica sobre esta otra, alegando que no sólo es más linda, si no que también es mucho mejor actriz, y que eso, indudablemente, potencia su belleza.
sabés. En este mundo también hay morochas. Y no sólo eso: hay morochas lindas". Así, tajante y catégorico como es él, dio por terminada una discusión de la que también participó mi marido y en la que yo hice una defensa a ultranza de esta chica sobre esta otra, alegando que no sólo es más linda, si no que también es mucho mejor actriz, y que eso, indudablemente, potencia su belleza.
lunes, 18 de agosto de 2008
Freedom
Lo bueno de tener hijos es que algunos sábados, de vez en cuando, uno puede dejarlos a dormir en la casa de la abuela. Y entonces vuelve a ser soltero, pero soltero como nunca lo fue. Es una sensación de libertad más intensa, lo que debe sentir un pez al que lo devuelven al agua, o lo que se siente tener el auto con el tanque lleno, una extensión de la tarjeta de crédito sin límite y mucho tiempo de vacaciones. Freeeedommmm, gritaría William Wallace.
Son 24 horas, capaz que un poco más, pero las hacemos rendir por 48. Exprimimos cada minuto. Todo puede ser un buen plan si no hay chicos amarrándose a tus piernas o repitiendo cada tres palabras "quiero una coca", "cuanto falta" o "me aburro". Vamos a Rodo a comprar un LAVARROPAS y ¡la pasamos bien! Ordenamos, hacemos un lavado, colgamos la ropa y lo disfrutamos. Nos damos una ducha tomándonos todo el tiempo del mundo, y nadie trata de tirarnos la puerta del baño abajo.
Después Guía Oleo, búsqueda avanzada, comida china, belgrano, menos de 40 pesos por persona y salta Lai Lai. Y Lai Lai, allá vamos. Vamos con una amiga, y comemos pollo con almendras y cerdo con salsa dulcipicante y tomamos la cerveza justa para que no salte en el control de Macri. Cuando volvemos por Libertador, pasamos por el casino y dale, entremos, no jugamos, pero nos tomamos una cerveza en el bar, vas a ver, es increíble, parece los de Las Vegas, hay todo un mundo ahí adentro.
Entramos y, efectivamente, hay un mundo ahí adentro: no puedo evitarlo, me pierden los casinos. Caminamos entre las máquinas tragamonedas como cuando teníamos 19 y lo hacíamos en el MGM o el Flamingo sin horarios ni urgencias, y aunque este sábado tenemos diez años más que en esas vacaciones en Las Vegas, la noche es nuestra y mañana no tenemos que levantarnos temprano. Entonces pruebo mi suerte: me siento en una máquina, pongo una moneda de diez centavos, apreto el botón y ¡bingo!, lucecitas de colores, el ruido de los créditos cayendo y un papelito que dice que gané 15 pesos. Pruebo dos o tres veces más y me retiro porque sé que, a pesar de alguna racha pasajera, no soy afortunada en el juego. No puedo.
Nos vamos con 15 pesos más de los que entramos y, ya de de vuelta, cuando pasamos por el sturbacks decidimos (decido) bajar porque esta noche todo es un buen programa, y somos solteros, y libres, y hasta nos permitimos (me permito) ser un poco snob.
Y después si volvemos a la casa, pero primero un capítulo de In Treatment antes de dormir, sin niñas que acostar ni tapar ni consolar.
Son 24 horas, capaz que un poco más, pero las hacemos rendir por 48. Exprimimos cada minuto. Todo puede ser un buen plan si no hay chicos amarrándose a tus piernas o repitiendo cada tres palabras "quiero una coca", "cuanto falta" o "me aburro". Vamos a Rodo a comprar un LAVARROPAS y ¡la pasamos bien! Ordenamos, hacemos un lavado, colgamos la ropa y lo disfrutamos. Nos damos una ducha tomándonos todo el tiempo del mundo, y nadie trata de tirarnos la puerta del baño abajo.
Después Guía Oleo, búsqueda avanzada, comida china, belgrano, menos de 40 pesos por persona y salta Lai Lai. Y Lai Lai, allá vamos. Vamos con una amiga, y comemos pollo con almendras y cerdo con salsa dulcipicante y tomamos la cerveza justa para que no salte en el control de Macri. Cuando volvemos por Libertador, pasamos por el casino y dale, entremos, no jugamos, pero nos tomamos una cerveza en el bar, vas a ver, es increíble, parece los de Las Vegas, hay todo un mundo ahí adentro.
Entramos y, efectivamente, hay un mundo ahí adentro: no puedo evitarlo, me pierden los casinos. Caminamos entre las máquinas tragamonedas como cuando teníamos 19 y lo hacíamos en el MGM o el Flamingo sin horarios ni urgencias, y aunque este sábado tenemos diez años más que en esas vacaciones en Las Vegas, la noche es nuestra y mañana no tenemos que levantarnos temprano. Entonces pruebo mi suerte: me siento en una máquina, pongo una moneda de diez centavos, apreto el botón y ¡bingo!, lucecitas de colores, el ruido de los créditos cayendo y un papelito que dice que gané 15 pesos. Pruebo dos o tres veces más y me retiro porque sé que, a pesar de alguna racha pasajera, no soy afortunada en el juego. No puedo.
Nos vamos con 15 pesos más de los que entramos y, ya de de vuelta, cuando pasamos por el sturbacks decidimos (decido) bajar porque esta noche todo es un buen programa, y somos solteros, y libres, y hasta nos permitimos (me permito) ser un poco snob.
Y después si volvemos a la casa, pero primero un capítulo de In Treatment antes de dormir, sin niñas que acostar ni tapar ni consolar.
domingo, 17 de agosto de 2008
30
Festejarlos en una pista de hielo?
como a los 12
pero esta vez con vino blanco
en lugar de torta de chocolate
y patinar completamente borrachos
o tal vez pedirle prestado el living a mi mamá, correr los muebles, llenar un tacho de basura de esos grandes con mucho hielo y botellas, poner hits de Los Ramones o The Cure, escondernos en rincones a medialuz y creer por un rato que no nos vamos a morir nunca.
como a los 12
pero esta vez con vino blanco
en lugar de torta de chocolate
y patinar completamente borrachos
o tal vez pedirle prestado el living a mi mamá, correr los muebles, llenar un tacho de basura de esos grandes con mucho hielo y botellas, poner hits de Los Ramones o The Cure, escondernos en rincones a medialuz y creer por un rato que no nos vamos a morir nunca.
jueves, 14 de agosto de 2008
Perlitas
Esto es lo pasa cuando uno va en contra de la tradición. 1991, séptimo grado, 11 años. El último alarido de la moda en el Mater (y supongo que en todos los colegios de chicas) es usar aros tipo perlita (o perlón, en su variante más grotesca). Tres cuartos del curso, por lo menos, porta ese tipo de aro. Yo, obviamente, estoy entre las que no (recordemos: mi madre no me ha agujereado los lóbulos cuando nací porque lo considera un rito invasivo). A mí no me cierra el tema de ser diferente, por lo menos no a esa edad. Mi madre trata de convencerme en vano con que "uno tiene que tener personalidad en la vida", "no podés hacer lo que hacen todos", pero hago oídos sordos. Insisto tanto que una tarde X, después del colegio, me deposita en la Bond Street con mi hermana para que me perforen las orejas con el arito abridor. No puede decir que dolió, fue un pinchechito, un aguijón. Estuve un mes usando el arito abridor, y después, claro, me compré las perlitas. Las habré usado un día(muy buen día) hasta que las orejas se me pusieron fucsias y un pus verdoso empezó a emerger de mi interior. Intenté la operación dos o tres veces más, pero no hubo caso. Ni de oro, ni con alcohol...imposible. Mis orejas no resisten aritos de ningún tipo, soy como la princesa con el guisante. Moraleja: Por no escuchar a mi madre, ni respetar las tradición, hoydía tengo dos agujeros que no sirven para nada.
sábado, 9 de agosto de 2008
Las mujeres de mi familia
acostumbramos:
-tener a nuestros hijos por parto natural
-hacerlos dormir en la misma cuna de madera que mi mamá compró hace más de 37 anios y que ya tiene una cantidad similar de manos de pintura.
-no pelarlos cuando nacen. nunca. por más porra indomable tengan y a pesar del "después crece con más fuerza".
-no ponerles aritos a las nenas.
-tener a nuestros hijos por parto natural
-hacerlos dormir en la misma cuna de madera que mi mamá compró hace más de 37 anios y que ya tiene una cantidad similar de manos de pintura.
-no pelarlos cuando nacen. nunca. por más porra indomable tengan y a pesar del "después crece con más fuerza".
-no ponerles aritos a las nenas.
miércoles, 6 de agosto de 2008
Fuera de temporada
En la playa. Empachándome con películas malas y descubriendo las posibilidades de un lugar de veraneo fuera de temporada. Poco sol y mucho frío. Mucho fuego y poco movimiento. Me lamento porque mis ingresos no alcanzan para esquiar todos los años y me arrepiento de cada decisión que tomo. Charlas y peleas varias. Sobre restaurantes y películas. Poco ánimo para leer y para escribir. Solo algunas revistas viejas, que se acumulan al lado del hogar. Ganas de viajar, de ir a lugares que no conozco, de perderme un poco. Faltan 20 días para que cumpla 30.
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