martes, 13 de noviembre de 2007

No te cases, ni te embarques, ni termines en Flores

Me quedo dormida, un clásico. No me da el tiempo para bañarme, bueno sí para bañarme, pero no para lavarme el pelo. Son las 9 menos cuarto y a las 10 tengo una reunión en Villa Devoto. Dios, Villa Devoto, y con lluvia. Levanto a Renata, la visto, la siento en el sillón para que tome su leche. Mientras, voy armando su mochila, la peino y la visto a pesar de su concienzuda resistencia. “no kieo jadin, kieo bueta” (no quiero jardín, quiero abuela), me dice. Trato de convencerla, trato de no perder el humor. En un momento, voy hasta la cocina a tirar un paquete de galletitas en el tacho, meto la mano con todo, enérgica, y siento un roce filoso. Saco la mano y la encuentro llena de sangre. En el tacho, descubro una lata de atún abierta. Voy hasta el baño dejando un reguero de sangre detrás mío. Dejo el dedo más afectado —mi meñique izquierdo— bajo el agua un rato, me duele y no para de sangrar. Decido ponerme alcohol, arrimo un algodón a la herida —no lo pongo directamente sobre ella, sino en los alrededores— y ya empiezo a dar saltitos en el medio del living. Renata me mira extrañada y me pregunta, agarrandose el dedo “¿uele iedo?” (¿duele dedo?). como no tengo gasas, saco un poco de papel del rollo de cocina y me envuelvo el dedo (¿y roedor decía que yo tengo glam?). como no tengo paraguas ni tampoco piloto salgo así como estoy a la calle (antes limpio el reguero de sangre que dejé por toda la casa). Renata entiende que me duele el dedo, pero no le importa nada, de ninguna manera quiere caminar hasta el jardín. Upa, upa, dice. Y upa, upa es. La dejo en el jardín (tarde) y me pongo a buscar un taxi. Son las 9 y 20 y a las 10 tengo la reunión. No hay taxis, obvio. Entonces me subo a un colectivo, que yo estaba segura que alguna vez me había tomado para ir a Devoto. Una buena: consigo asiento y abro mi libro de cuentos de hemingway. Una mala: recién en plaza flores, me doy cuenta de que me equivoqué de colectivo. Bajo corriendo (ya son las 10 y cuarto), paro un taxi y le indico la dirección. El muchacho tiene la radio a todo lo que da, viviana canosa habla sobre sus fantasías sexuales seguido por un tema de arjona. Atravesamos un barrio con calles que jamás antes había escuchado nombrar (Camarones, Miramar, Miranda, Alejandro Korn). A las 10 y media, llego al lugar de la reunión. Estoy con mi dedo envuelto en el mismo papel sobre el que se le saca el aceite a las milanesas, bastante mojada y maltrecha. Igual, trato de remontarla y la reunión no sale tan mal. Pienso que no pude haber tenido un comienzo más martes 13 para un martes 13, pienso en que puedo escribir un post con esto, pienso y luego escribo.

11 comentarios:

Lou dijo...

esos días que, si no te matan, te hacen más fuerte...

Jade dijo...

jaja...tal cual.

Conz dijo...

se feliz... sos más fuerte

Loli dijo...

Buenísimo, Jade.
Me gusta leer estos posts, aunque sean apesar de tu salud, claro.

Mi martes 13 también fue recontra ultra súper Martes 13.

Pol Marías dijo...

Una mañana con terribles augurios! ¿Habrá sido igualmente estrepitoso el resto de la jornada? Una delicia de crónica.

Saludos

P.

Anónimo dijo...

muy bueno

Jade dijo...

no, por el suerte el dia después no fue tan así, aunque mi dedo mochito siguió doliendo. gracias pol..

y gracias conz y loli tambien...besos bonitas..

Roedor dijo...

Bueno, qué quiere que le diga, yéid, los héroes románticos se morían tuberculosos pero en realidad a causa de las sangrías que les hacían los matasanos de la época, ¿no? Y esos SÍ que eran glamorosos, no los mamarrachitos de Bolan o Bowie (Ok, estos también lo eran).

De todos modos, la peor parte es la de Arjona. Todo lo demás es solucionable.

Que se mejore y dígale al quía que por unos días se ocupe él del upita de la retoña.

Desirée dijo...

Cuando llovió paró, dicen. A vos te vino una tormenta así que imagino que luego te llegaron días de tranquilidad. Me gustó lo de envolverte el dedo con el papel de cocina, eso habla de la inventiva de una madre-laburante-esposa-mujer-mujerzuela del 2000.

sofia dijo...

cronicas, que bueno...

Caia dijo...

La sangre se para con agua oxigenada, simplemente con eso. Otras cosas no..